Frente de Vanguardia Hugo Chávez
El fútbol es una realidad nacional. ¿Dónde no se juega fútbol ?. Desde las más sofisticadas canchas, hasta los terrenos descubiertos de las aldeas aborígenes, pasando por espacios insólitos en confinamiento y de variables relieves. El fútbol en Venezuela como en el resto del mundo en sus inicios modernos fue un deporte practicado por las clases dominantes. En nuestro país lo fomentan los colegios privados católicos y las colonias de inmigrantes europeos que lo traen junto a su acervo cultural, y luego, al igual que el béisbol, traído por los norteamericanos que llegan por nuestro petróleo, traspasa estas fronteras de elites y llega a territorio proletario. En las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo XX comenzaron hacerse populares los deportivos Italia, Portugués, el Galicia, el Canarias, y saltan al escenario el Estudiante de Mérida y el Portuguesa, este último como recuerdan hoy en Acarigua se transformo en pentacampeón con jugadores venidos de los rastrojos de Turen y de otras comunidades del Municipio Páez que comenzaron a codearse con generaciones de jugadores extranjeros como los argentinos que llegaron importados y cuando hubo esa famosa rivalidad entre Estudiantes de Mérida y el Portuguesa que se convirtió en un clásico nacional, y con ello el nacimiento de las fanaticadas que en la medida que crecía la pasión se iban transformando en las futuras barras del fútbol. Buses y caravanas, iban y venían de Acarigua a Mérida, y de Mérida a Acarigua, aún no se conocía la violencia en los estadios, las ciudades recibían a la afición rival con cierto orgullo por la visita, y los enfrentamientos eran de chalequeos. Mientras tanto en otros países, sobre todo en los europeos, como Inglaterra, cuna y referencia del fútbol mundial, se inicia una ola de violencia en los estadios que llega a su momento culminante cuando los hooligans ingleses, los barras más violentos del mundo, causan la mayor tragedia ocurrida para entonces, 35 muertos en un estadio de fútbol en Bélgica en 1985, ocasionando los mismos hooligans 96 víctimas más en 1989 por su violencia en sus propios estadios. Debido a esto el estado inglés tomó medidas para erradicar esta violencia en estos eventos deportivos, luego de descubrir a través de investigaciones que el problema de esta violencia no era culpa del deporte sino de un problema sociocultural inglés, y tomo medidas severas como la cadena perpetua y la no entrada a los estadios de por vida, y por efectos de la transculturación y el snobismo la violencia en los estadios se extiende por el mundo, llegando a Venezuela, convirtiéndose en un problema de seguridad social. Nace en Mérida una iniciativa en la antesala del partido clasificatorio, Argentina - Venezuela pautado el 6 de septiembre, se convocó a todos los líderes de barras bravas de los equipos del fútbol profesional del país a reunirse en esta ciudad, acordando un pacto de no agresión que inicia un proceso de erradicación de la violencia de los estadios, proceso difícil pero posible, proceso que requiere del máximo apoyo nacional y en el que los dirigentes nacionales, la sociedad a través de los órganos de seguridad del estado juegan un rol fundamental, se debe avanzar hacia entender el problema real y no apalearlo con más violencia. Estas organizaciones crearon una barra venezolana de apoyo a la Vinotinto: la Barra Libertador de América que animo al equipo nacional durante los 90 minutos del juego este 6 de septiembre en el estadio Metropolitano del complejo 5 Águilas Blancas de esta ciudad de Mérida, lo que causo una positiva impresión en la fanaticada Vinotinto que ya tiene una barra nacional. Con cuanto sacrificio vinieron esos muchachos de los más lejos confines del país, viajando unos hasta 2 días de venida y 2 de vuelta por traer sus cánticos de aliento por 90 minutos, pero así mismo la falta de comprensión del proyecto, la estigmatizacion (ganada o no) ha generado discriminación a esta muchachada hija de los barrios y sus problemas, en días posteriores a primer ensayo contra Argentina vemos señaladores de oficio, detractores y segregadores. Todo esto no detiene este torbellino de pasión de los hinchas, y mientras el proceso empieza a ser digerido en el fútbol nacional,
vuelven los Barras y su alegría a Mérida el 11 de Octubre para alentar a la Vinotinto en su juego contra Brasil, dejando sus diferencias en casa, debemos darle todo el apoyo, un espaldarazo y reconocimiento por tan histórico aporte a la Paz y a la hermandad nacional.
Solo Unidos Seremos Invencibles !!
Luis Belisario. (Reflexiones de Madrugadas 12/09/16).
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