martes, 17 de noviembre de 2009

El agradecimiento de Emilio

DEDICATORIA

A los miserables de la tierra,

A las madres abnegadas,

A los que nunca han tenido nada,

A los subyugados y reprimidos,

A todos ellos…

Con quienes alcanzaremos el Poder.


AGRADECIMIENTO

Esto del agradecimiento, termina siendo un ejercicio inconcluso…

Pues realmente, cuando la vida ha sido vida, la lista de personas, momentos, sentimientos y lugares, a los cuales hay que brindarle tributo como agradecimiento, termina siendo interminable… yo diría más bien, infinita…

Creo firmemente que el hombre es un ser profundamente influido por sus circunstancias, es decir, todo se resume en circunstancias…

Es por eso, que el primer agradecimiento debe ir dirigido a las circunstancias, sobre todo a las circunstancias difíciles.

Porque ha sido en medio de ellas, en donde he entendido el valor incalculable del la tenacidad de mí Madre.

Ha sido en ellas, en donde he aprendido apreciar el abrazo sincero de mis hermanos.

En ellas, definitivamente, he encontrado los mejores amigos…

En esas circunstancias difíciles, aprendí el valor de la reflexión profunda, que solo puede ser profunda cuando es autocrítica.

En mis tan apreciadas circunstancias difíciles, encontré y valoré una palabra necesaria, una morada solidaria y una buena voluntad consecuente, que sin interés brindó el alimento que no le sobraba, sino más bien compartió, simplemente compartió…

El segundo agradecimiento debe ir dirigido a Venezuela, al país en el que nací, quizás también por circunstancias…

Sin embargo, es merecido brindarle tributo a mi país, pues me ha despertado la pasión por el quehacer político, que en mí caso particular se resume en reivindicar los principios que vemos perdidos.

Vaya un agradecimiento, en este sentido, a los compañeros de lucha política, a los que creen en la construcción de sueños, y a los que no también, pues nos impulsan a generar propuestas más sólidas para ser merecedores de sus manifestaciones de apoyo, el cual debe ser un apoyo comprometido…

Agradezco a la Universidad de la Vida, porque me enseño hasta qué es la Universidad, que como diría un buen amigo, debería ser Uni(diversidad)… En la Universidad de la Vida los pensum de estudio no los venden en la caja de reproducciones, no… en la Universidad de la Vida no existe un manual para como comportarse, o como ser evaluado…

En la Universidad de la Vida termina siendo la creación propia, la sobrevivencia y los principios los únicos métodos de autoevaluación.

Ah… Y en la Universidad de la Vida, la carrera no es por año o por semestre, sino por etapas…

Y al final de esta nueva etapa, he aprendido y entendí que en la Universidad de la Vida hay solo dos carreras:

Una, la carrera del individualismo y la competencia, en donde el fin último es ser el mejor, basado en criterios como el egoísmo, la intolerancia y la mezquindad; se da en la facultad de libre mercado (que es la más grande), en donde sino sirves te expulsan, y todo gira en torno al capital…

Y la otra, es la carrera del colectivo y la cooperación, en está el fin último es ser todos iguales, basándonos en los criterios de solidaridad, compañía y respeto; se da en la facultad de la Amistad Sincera (que es muy pequeña), en donde tratan de incluirte, pues hay poca matrícula; en esta facultad todo gira en torno al ser humano…

Es en esta carrera es en la que me quiero graduar…

Al final, y sobre todo, es necesario agradecer a la vida, que termina siendo un cúmulo de circunstancias…

Emilio Useche.